
La Federación de Empresarios de La Rioja (www.fer.es) está organizando una jornada el 3 de Diciembre de 2009 en Riojaforum, Logroño, por la Dignidad Empresarial. El objetivo es reivindicar el papel de los empresarios como generadores de riqueza (no sólo propia), como motores del cambio y como garantes del bienestar colectivo.
No soy de los que creen en el asociacionismos vacío, y si de los que piensan que como no defienda yo lo mío ya puedo esperar el santo advenimiento.
Además no me gustan los “profesionales del asociacionismos”, las organizaciones gregarias y los grupos de presión al servicios de vete a saber que intereses. La FER debería haber defendido con mucha mayor fuerza e independencia intereses de sus asociados, dejar de percutir por el espacio con la Cámara de Comercio (ya dedicaré otro post a ese impuesto revolucionario que por la figura del exacción parafiscal recibe el nombre de recurso cameral), reflexionar sobre los límites de su cartera de servicios para no ejercer una competencia desleal respecto a algunos sectores y no plegarse a los intereses del gobierno regional de forma tan burda o no firmar acuerdos sin sentido con el Ayuntamiento de Logroño, pero, dicho esto, en esta iniciativa cuentan con todo mi apoyo.
Yo soy empresario.
Fundé mi primera empresa en 1990 con mi amigo del alma Kiko Hita (un beso) y la última en 2008 con otros de mis amigos del alma, Kike Pelegrín (voy de k en k) y Mariana Mortenssen (otros besos). Y por el camino quedaron otras muchas iniciativas empresariales, con mayor o menor fortuna, pero que todas partían desde la misma necesidad: ser dueño de mi propio destino.
No soy un especulador ni nada que se le parezca. Nunca me he enriquecido (para mi desgracia), me caracterizo por mi sentido de la responsabilidad y por el respeto al trabajo, creo en el meritoriaje, en el talento y en el compromiso, busco aportar valor en cada cosa que hago, me muevo en el difícil mundo de los intangibles y muchos creen que no soy buen empresario porque no me interesa el dinero.
Hay empieza una parte del problema.
Mucha gente cree que a un empresario sólo le interesa el dinero. Y si lo piensan será porque muchos se conducen así. Pero otros muchos no lo hacemos.
Soy profesor asociado del Instituto de Empresa en el área de creación de empresas desde 1989. Y los de creación de empresas del IE somos los “pata negra” de los procesos emprendedores. He elaborado, dirigido o coordinado cientos de planes de negocio o planes de viabilidad, y detras de cada uno de ellos siempre he visto a un grupo de personas ilusionados con una idea, y que tenían capacidad de riesgo, espíritu aventurero y una cierta visión global.
Soy profesor asociado de la Universidad de La Rioja adscrito al Departamento de Economía y Empresa, Área de Investigación y Comercialización y mi plaza es la de profesor de creación de empresas, adscrito a la Cátedra de Emprendedores. Y La Rioja es tierra de emprendedores y de empresas familiares. No es cualquier cosa. Por cierto, La Rioja, con Ceuta y Melilla es la única comunidad autónoma española que no participa en el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), programa global que mide el grado de avance de los procesos emprendedores en el mundo.
Así que creo que cuando hablo de esto lo hago con un cierto conocimiento de causa.
Y yo digo que el día 3 de Diciembre estaré junto con todos mis compañeros empresarios en Riojaforum haciendo oír mi voz, reivindicando el papel social de los empresarios, peleando por que la cultura de la creación empresarial sea valorada, pidiendo a los políticos respeto para los empresarios, exigiendo a los sindicatos que sean responsables en la defensa de sus intereses y reclamando a la sociedad en general que tenga presente que lo artificial no es emprender una actividad por cuenta propia, que eso es lo intrínseco a la condición humana, que sobre lo hay que reflexionar es sobre la política, los partidos políticos, la administración pública, la función pública, los sindicatos, la banca, sobre tantas y tantas estructuras que se suponen están para servir y representar a todos los ciudadanos, incluidos los empresarios.
Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar.
Descansar, es empezar a morir.
Gregorio Marañón
Así, que, parafraseando, yo soy empresario y tengo mucho que decir.





