viernes 17 de julio de 2009

EL EQUIPO A


De forma coetánea al desarrollo del Debate del Estado de La Región en el Parlamento de la Rioja se produjo la tan anunciada remodelación del Gobierno de Pedro Sanz que ha confirmado las expectativas levantadas: nada nuevo en el horizonte.

Lo más llamativo de todo ha sido el argumento utilizado, la austeridad, y el momento elegido. Algo como lo que le hace Florentino a Laporta.

Se han quedado muchas dudas sin resolver. Señalo sólo algunas de ellas:

¿Para cuando un reajuste en el área de Hacienda, que necesita un nuevo impulso y que podría ser fusionada con el área de Función Pública?

¿No es mucho una Consejería de Innovación, una Dirección General de Innovación, dos Subdirecciones Generales de lo mismo, una Fundación Pública, una Agencia Pública y una Sociedad Pública?

¿Cuánto aguantarán cuatro Direcciones Generales de Educación?

¿Cuándo se creará una Consejería de Fomento que aglutine competencias de Obras Públicas, Vivienda, Transportes, Medio Ambiente, Política Territorial o Política Local?

¿Hasta cuando se seguirá contemplando la política de turismo como algo ligado a unas señas identitarias y no como una de las principales industrias de la región?

¿No es posible crear una Consejería de Salud y Servicios Sociales especializada en gestionar los servicios públicos de mayor demanda y complejidad?

En fin, muchas cuestiones que no tienen fácil respuesta, pero que deberían estar sobre la mesa de Pedro Sanz.